¿Conectar o desconectar?
Es curioso como el significado de muchos términos se acaba desvaneciendo, modificando o retorciendo hasta mutar en el imaginario colectivo hacia un sentido completamente distinto. En ese aspecto es bonito parar y analizar con mayor atención cada palabra que empleamos, pues encierra un mundo en sí misma. ¿La estamos utilizando adecuadamente? ¿No estamos haciéndonos trampas con nuestro propio lenguaje? En este post nos centramos en dos conceptos opuestos que frecuentemente se utilizan de manera errónea, dos términos que nos llevan desde lo espiritual a lo terrenal pasando por lo tecnológico y lo emocional: conexión y desconexión.